19 de junio de 2021

Raices Humanas

Cultura y Acción Ciudadana

DE LIBERTADES Y DEL AMOR

La naturaleza humana es categórica, no nacimos para estar solos, y si es eso verdad lo es por que simplemente todos necesitamos amar a alguien y, desgraciadamente, no se puede amar a alguien sin perder la soledad o la libertad, que es casi lo mismo.


Yo sé que amo, o que estoy amando pero no lo siento todos los días al levantarme. Cuando “veo” el amor, lo puedo entender, “amar” mi amor, odiar mi amor, conjeturar con relación a mi amor, pero si no lo veo…
Quizás estas palabras las escribo con un puño algo desorientado, desentendido, no entiendo la forma de amar de las mujeres. O sea no entiendo nada, sólo sé que el amor es conflicto, que es un conflicto de libertades y digo esto por que, enumerando a todas mis pasadas atmósferas amorosas, me di cuenta de que la forma de amar de las mujeres, es algo así como lograr que la libertad del amado redunde en amor hacia ellas… con otras palabras, que la libertad no sea libre, en tanto que ésta debe girar en torno a ellas o al amor que puede existir entre dos personas… desde el primer día hasta siempre. Que la libertad individual quede presa en un círculo llamado “amor”. Es como que quieren ser siendo un mundo entero, o sea, apartarnos de todo y vivir en un mundo propio y, más encima, aceptando la pérdida de libertad. Es como un obligar a olvidar.


Por otra parte, el hombre, es naturalmente egoísta con su (si se me permite el creacionismo) “solitarismo”, pero esto último no implica una soledad absoluta en el sentido de apartar de tu vida a tu pareja, sino que simplemente se trata de que es imprescindible estar cada cierto tiempo solo, apartarse un tiempo, lo cual casi siempre se interpreta como “falta de interés” o sea, la clásica pregunta: “¿¡Porqué me alejas de ti!?”. No las estamos alejando, estamos recuperando nuestro ser. Lo estamos “re-creando”.


Esta bien que hasta la más musa de las musas desee que uno sepa qué es lo quieren (antes de que incluso ellas mismas sepan que es lo que quieren)… es irracional y extrañamente entendible.


Una amiga una vez me dijo que lo que realmente quería era un hombre que entienda lo que ella siente… o sea, sus emociones, un proceso psíquico de orden inconsciente, la zona más oscura, ciega e irracional del ser, también es inauditamente entendible… uno puede hacer esas cosas… pero nosotros también necesitamos otras. En un último caso, ustedes saben que, en muchos aspectos, son más astutas que nosotros, por ejemplo, en lo que llamo “manejar situaciones”, entonces, al menos entréguennos la imagen de que somos o estamos siendo libres, lo más probable es que “compremos” y así seguiremos jugando al juego de la totalidad destotalizada hasta llegar a la re-creación.


El amor es como un silogismo… un silogismo con conceptos como posesión, libertad o posesión de libertad. Si hiciésemos una analogía filosófica, el amor no es un misterio, sino que es un problema, los problemas tienen solución, pero los misterios… dejémosle los misterios a los poetas, ellos sabrán qué hacer con ellos. Los demás tendrán que arreglárselas como puedan.


Por mi parte voy a seguir con esto de la Recuperación del ser, harta música, harto bar… después de todo, el tiempo está a mi favor… a ver qué es lo que pasa en la próxima atmósfera, pero tampoco sirve de mucho teorizar tanto al respecto, por que el corazón no hace lo que quiere, si no que (como lo dice Bertoni): “El corazón hace lo “Que-hiere”

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