Bar El Hoyo.

Por Alejandro Salas.


Esta foto de el Hoyo es cortesía de TripAdvisor

Enclavado en algún lugar en las cercanías de la Estación Central se encuentra El Hoyo, no podría entregarles la dirección exacta dado que si fuera así estaría rompiendo con una de las principales banderas de las Picás que es la de la confidencialidad de su ubicación, esta sólo se revela de boca en boca.

La semana que ya dejó de alumbrar fue la encargada de presentarme este local. Sólo me dijeron que caminara desde la Estación Central unas cuantas calles por Exposición y que fuera preguntando donde estaba el negocio.

El viento que camina por la calle Exposición te hace recordar de su existencia, y por muy grande que seas algo te logra mover, pero eso es otro asunto, al igual que las palomas que dejan caer sus recuerdos en la vereda poniente, por el edificio de Correos.

Cuando estaba a punto de llegar a la calle San Vicente, vi un montón de chicos jugando al fútbol de cuneta y se me ocurrió la brillante idea de preguntarles “¿Dónde queda El Hoyo?”, las risotadas de los mozalbetes retumban en mis oídos, mientras uno, el guatón dueño de la pelota me gritó, “ al final de la espalda”, y las risas se multiplicaron.

Cuando por fin logré divisar a un vendedor de tortillas y huevos duros comprendí que esa era la señal que esperaba.

Las guitarras hipnotizaban mis pasos y me hacían adentrarme en este nuevo mundo por descubrir.

Tomé lugar en una pipa a la espera de uno de sus famosos “terremotos”, este es un pipeño (vino si filtrar) acompañado de helado de piña, debo mencionar que es una bebida muy dulce y sin ninguna propiedad embriagante, claro hasta que te pones de pie.

Después de mirar el contenido de mis bolsillos alcanzaba para un sándwich de pernil o una “réplica” que es el mismo terremoto pero en versión más económica, claro como estaba a dieta decidí saltarme el sándwich.

Las guitarras y las voces se hacían más pequeñas, se despedían de mí y me dejaban invitado nuevamente a esta tradicional picá de Santiago.

Lo único que puedo decir del terremoto es que no lo recomiendo, dado que provoca “daño” en el oído medio.