Ser Latinoamericano

Ser Latinoamericano, es ser muchas cosas. En Santiago de Chile, es algo fácil de ver. El centro de Santiago, ciudad construída por españoles, sobre una antigua ciudad Inca, es una cuadrícula perfecta. La mayoría de sus edificios es de estilo Neoclásico, corriente de moda en la época de la independencia que se inicia en Europa y toma como referente la arquitectura clásica. Las columnas del antiguo edificio del Congreso son griegas, al igual que las de los Tribunales, al frente. Las leyes que se llevan a efecto en este lugar se relacionan directamente con el Código Romano, perteneciente a la antigua República europea del mismo nombre, y del Código Napoleónico, de origen francés.

Para construir todos estos edificios, se necesitó cálculo, que es un tema de ingeniería. Y la Ingeniería necesita de las Matemáticas. Esta disciplina tiene su origen en la aritmética comercial desarrollada por los Sumerios y la geometría Caldea, que se utilizaba para mediciones agropecuarias. Estos conceptos son desarrollados, después por los filósofos Griegos. En el siglo VI de nuestra era los Arabes introducen en Europa el sistema numérico decimal, que lo aprendieron de los hindúes. Ellos tomaron las ideas de los Griegos y les agregaron el cero y los números negativos.

Pero no sólo de Matemáticas vive el hombre. Ahora, entremos a un restaurante típico chileno, el menú de hoy, porotos con riendas. Dicen que no hay más chileno que los porotos. Pero ojo, las riendas, son más bien italianas. Y digo más bien porque los fideos fueron introducidos a Italia por Marco polo, gran navegante que los trajo de la China el año 752. El ají que hay en la mesa, sí que es americano. Así también, el charqui, la tortilla de rescoldo, el mote de maíz, que son de origen Mapuche.

¿Algo para beber? Tal vez una infusión de hierbas como las que tomaban los Atacameños: Llantén, Paico o Bailahuén. El Boldo es más bien Mapuche. Nada mejor que una buena taza de café Colombiano, que no es tan colombiano porque la planta del café es en realidad africana, más exactamente de la República de Yemen. Este fue cultivado y comercializado por Arabes, que lo introdujeron en los puertos Europeos del Mediterráneo. De Europa, pasó a América. Pero el chocolate sí es americano, viene del vocablo Azteca Xocolatl. La yerba mate también, su origen es Guaraní.

Lo que suena en la radio, invento del italiano Guillermo Marconi, es un ritmo tropical, tal vez una cumbia, una guaracha, o algo de Samba, o Rock latino, o Jazz. Todos estos ritmos tienen su raíces en la música de los inmigrantes que llegaron del Africa. El Rock deriva del Jazz, ritmo afro-norteamericano. El Rock latino es la versión Sudamericana de este, y se canta en español.

Y que más tradicional en las fiestas chilenas que encumbrar volantines. Claro, la tradición es chilena, pero el volantín es un invento chino, se le atribuye al general chino Han Sin, que lo haría por el año 200. El papel sobre el cual se leen estas palabras también es un invento chino, del año 150, que se introduce en Japón en el 610, en Asia Central el 750 y que los Arabes introducen el año 800 a Egipto y Al Andalus (actual Andalucía). De España pasa a Italia, llegando a Francia en 1348 y finalmente a Alemania. La imprenta, eso sí, es desarrollada por un alemán, Johann Gutemberg el año 1450.

En fin, tenemos tantas cosas buenas. Ahora, qué es lo que hacemos con todo esto, bueno, eso es ser Latinoamericanos.