Los Pregoneros de Santiago

Por Gaspar Lukacs

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Santiago de Chile es poseedor de una historia cultural, al igual que el resto de las tierras latinoamericanas, dividida en pre y post dominio “ conquistador y colonizador”, que plasmó en tierra americana no sólo una serie de costumbres y tradiciones, sino dio origen a una “fusión” con elementos autóctonos existentes hasta antes del Descubrimiento en 1492.

Como resultado de esta superposición de culturas es que surgieron una serie de manifestaciones artísticas, siendo “el pregón” una de las expresiones emergentes en toda América.

Según la Real Academia de la Lengua Española.

Pregón: Promulgación o publicación en voz alta. Se hace en sitios públicos, de una cosa que concierne que todos sepan.

El pregón utiliza un discurso en voz alta o cantado característico de los vendedores ambulantes de la ciudad, empleados para hacer más novedosa y eficaz la propaganda para la venta de diversas mercancías.

Los pregoneros ponen de manifiesto uno de los aspectos más interesantes del sentir popular, “el canto del trabajo, la voz de las calles”.

El afilador de cuchillo y su flauta afiladora, el algodonero y su corneta, el heladero y sus campanas, el lechero y su silbato, el vendedor de escobas, el diarero, el lustrabotas, el vendedor de gas, el buque manicero y el motemey calentito y todos los artistas del pregón ambulante que anda por las calles de todo lo largo y ancho de Chile…

Los pregoneros están esmerados en buscar nuevas formas para llamar la atención al público, poniendo de manifiesto una cultura, una idiosincrasia, un reconocimiento que no hay que perder sino proteger, “en peligro de extinción”. Patrimonio Humano.

“No soy un gran artista ni tampoco quiero ser menor, sólo les pido una moneda para este payaso chileno”.