Historia del Barrio Concha y Toro

Investigación realizada por Eduardo Íñiguez Muñoz –Investigador del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas- y Moira Ruiz-Tagle Gutiérrez.

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Palacio Walker

Calle Enrique Concha y Toro N° 52

.Antecedentes Arquitectónicos

Entre las tendencias transformadoras de la arquitectura de los años 20, cabe mencionar la paulatina desaparición de la uniformidad de estilo, siendo sustituido el clasicismo tradicional de carácter academista francés por expresiones estilísticas eclécticas. Estas expresiones adoptaron variadas formas, inspiradas en la mayor parte de los casos en historicismos y exotismos alóctonos; siendo utilizados motivos pintorescos emparentados a la arquitectura campestre europea, la medioeval, (arcos ojivales), la imaginativa defensiva (alemanas), la árabe (arcos de herradura y polilobulados), la hispánica-morisca y otras. El castillo neocolonial se encuentra entre los motivos historicistas de inspiración autóctona de la época en mención.

La edificación en estudio se encuentra ubicado al centro del barrio Concha y Toro, frente a la Plaza Libertad de Prensa. La casa corresponde a una construcción de 5 pisos, edificada entre 1922 y 1929 en “Estilo Túdor”. Este estilo que se enmarca en las tendencias historicistas antes señaladas, que tuvo notable acogida en las construcciones de calle Cumming, Cienfuegos y República. El “Estilo Túdor” utilizado en nuestro medio fue resultado de la imitación de la contemporánea (de principios de siglo) arquitectura residencial británica y de otros países, (Alemania, Suiza y países nórdicos), la cual se inspiraba en la auténtica arquitectura de fines de la Edad Media y siglo XVI. El “Estilo Túdor” surgió y se difundió durante el reinado de la Dinastía inglesa de mismo nombre, que abarcó el período comprendido entre el advenimiento al trono de Enrique VII (1485) hasta la muerte de la reina Isabel (1603).

El “Estilo Túdor” surgió a partir de los modelos de casas campestres europeas (inglesas y nórdicas) y se caracteriza por la utilización de gruesos muros entramados y techos a dos aguas muy empinados. Si bien esta construcción prescinde de los muros entramados a la vista, que son típicos elementos del chalet Túdor, mantiene en su interior y fachada elementos típicos de este estilo a modo de evocar un castillo Túdor. En la fachada se encuentran elementos como los arcos Túdor, almenas, ventanas octogonales, y diversos elementos decorativos (rostros, escudos de armas, flores de lis, etc.). Por su parte en el piso principal los arcos y bóvedas, las vigas a la vista, rejas interiores de fierro forjado para separar ambientes (desaparecidas actualmente), ermitas, gobelinos en muros y voluminosas chimeneas, dan una reminiscencia de monasterio inglés del siglo XVI.

Es evidente que los techos de pendientes muy pronunciadas tiene su razón de ser en Inglaterra y los paises nórdicos europeos, por que estos permiten el fácil deslizamiento de la gran cantidad de nieve que cae en los frígidos inviernos de aquellas latitudes. Pero estos techos resultan totalmente inapropiados para Santiago y el Valle Central chileno, donde no cae nieve para justificar tales pendientes.

La estructura de los muros entramados en el “Estilo Túdor” auténtico estaba conformada por piezas de madera en escuadría, las cuales se situaban en tres posiciones básicas:

1.La Vertical (pies derechos a postes).

2.La Horizontal y

3.La Oblicua (tornapuntas y cruces de San Andrés).

Los espacios definidos entre las piezas de madera de estas enormes estructuras se rellenaban con fábrica de piedras o ladrillo. En la mayor parte de los casos se revocaban los sectores de muro correspondiente a las mencionadas fábricas, quedando hacia el exterior a la vista las maderas que conforman la estructura de estos muros entramados. En el caso de esta casa ambos lados de los muros interiores fueron revocados, siendo la fábrica de ladrillos y las piezas de madera de roble. Mientras los muros exteriores corresponden a albañilería y cadenas de hormigón armado revocados en cemento, simulando piedra.

La construcción consta de 5 plantas (subterráneo, primer, segundo, tercer piso y terraza) correspondientes a dos casas, una en altos y la otra en bajos, contando con 4 accesos. Tres accesos son de la casa principal que está en altos, donde el segundo piso corresponde a 3 salones, biblioteca, escritorio, comedor y living room, en el tercer piso se encontraban los dormitorios de la familia, en el cuarto y último piso la terraza, la lavandería y un cuarto de juegos, en el subterráneo las piezas de servicio y la cocina, su acceso principal era número 54 con dos grandes rejas de fierro forjado, una puerta de servicio (54 A) en la parte posterior de la casa, junto a estaba el garaje (54-B) donde actualmente existe un negocio. Por su parte la casa de bajos cuenta con un acceso (número 52) frente a la plaza y que se arrendaba, ocupando el primer y un tercio del subterráneo para el servicio.

1.1.   Los nuevos habitantes

Al comprender la vida política y social del barrio Concha y Toro vemos que está intimamente realcionada con sus habitantes. Cuando Walker vende su casa en 1952 se debe a un fenómeno de emigración paulatina de los sectores más acomodados del centro de Santiago, a otros barrios de Santiago como Providencia y Vitacura, que se vivió a partir de los años 50 hasta fines de los 60. Producto de la disminución de los miembros de las familias, al envejecimiento de la población, el barrio Concha y Toro quedó despoblado de sus vecinos originarios, viendo renovado su vecindario con habitantes de una menor posición social que los anteriores, así las casas, donde antes vivían grandes núcleos familiares, comenzaron a ser usadas como pensiones para estudiantes de provincia o trabajadores solteros.

Entre 1952 y 1955 en el Conservador de Bienes Raíces de Santiago se registran 3 compraventas del inmueble, el 24 de Septiembre 1952 “El Castillo” es comprado por Renato Bubany Pozzy en $ 2.250.000.-, posteriormente lo vende en $ 4.600.000.- a  F. Solar (sic) el 23 de Julio de1954, este ultimo lo vende en 1955 en $7.000.000.- a la sucesión Aluanlli Suse.

Durante este período se produjeron notorias modificaciones al interior de la casa, los salones fueron divididos con tabiques para aumentar el número de habitaciones, se añadió un baño extra en el segundo piso, además se reemplazó la escalera principal de mármol por madera, prolongándola hasta el tercer piso y retirando completamente un baño para crear el cajón de escala, así mismo un baño fue convertido en habitación, y se creó una cocina extra.

De tal modo esta nueva distribución permitió subarrendar por piezas toda la casa, la segunda planta pasó de contar con 5 salones a 12 habitaciones, 3 baños y una cocina pequeña. La tercera planta pasó de 8 habitaciones y 3 baños a 8 habitaciones, dos baños pequeños y una cocina.

Así por 30 años la casa fue arrendada por piezas en general a adultos mayores solteros, estudiantes y a algunos artistas, hasta que con el terremoto de 1985 la casa quedó con muchos deterioros en muros interiores y techumbre que no fueron reparados y que hizo fuese desalojada por la Municipalidad de Santiago. Aún así la casa fue tomada por grupos marginales que la subarrendaban por piezas a quien fuera, fueron sustraídas puertas, rejas interiores, artefactos de baños, manillas de puertas y ventanas, canaletas, etc., incluso llegó a funcionar un prostíbulo en el tercer piso. El segundo piso estaba ocupado por grupos punk. Finalmente después de un juicio interpuesto por el propietario fueron desalojados todos en 1991. Permaneciendo la casa abandonada hasta julio de 2003, fecha en que el Centro Cultural Ainil la recibe en comodato. Debido al abandono el techo nunca recibió una mantención lo que hizo que la fuerza destructora de la lluvia horadara muros, afectara los pisos y cielos en sus 5 plantas y derrumbara una escalera.

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