Algo a Cerca de las Años

“Algo acerca de los años” Hugo Quintana Nace en Chillán en 1971. Profesor de Castellano y Licenciado en Educación por la Universidad del Bio-Bio. Es acutualmente alumno del programa de Magíster en Ciencias Sociales de la Universidad Arcis. Adepto de la tradición poética nicaraguense (Diarío, Coronel, Pasos, Cardenal, hermanos Cuadra). Su trabajo escritural también se encuentra marcado por autores como Sergio Hernández, Teillier, Lihn y el poeta ruso Serguéi Esenin. Fue el responsable de revistas de creación literaria como “La Ortiga”, “El Gramal” y “Jugueterabioso”. En “Filomena”, “La Barca”, “Capullo”, “Pluma y Pincel” o “Laberinto” ha colaborado incluyendo cuentos, poesía o comentarios de literatura. En 1995 publica “Hombre Peatón-izando”, su primer libro de poemas. En los últimos meses, ha estado trabajando en la preparación de una antología de poesía joven de Chillán. Ha participado, además, en encuentros literarios en variadas ciudades de nuestro país y ha dirigido talleres de literatura y teatro tanto en Chillán como en Santiago. Su ultima publicación es llamada “Algo acerca de los años”.

Un dolor desos que rondan los oidos
De los que abandonados quedamos
Como gritos de lluvia sobre los postes.
Puede que sea el tiempo
No menos que un pestañar entre paréntesis
Un derribar de bruces
Los ecos con que mojados nuestros abrazos
O la dureza de la niebla
Huyéndonos como mejillas arrumbadas.
Puede que sea la ultima estocada destas
Sonrisas
Sin perfume
La temible humosa piedad que nadie justifica;
Puede que sea el tiempo
O la fiebre
O la espesa desesperanza que ocultamos con inocencia:
La partida ha concluído
El resto es sólo un círculo
Que no alcanzamos a comprender.

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Puede que sea el tiempo que nos envuelve
Un dolor desos que rondan los oidos
De los que abandonados quedamos
Como gritos de lluvia sobre los postes.
Puede que sea el tiempo
No menos que un pestañar entre paréntesis
Un derribar de bruces
Los ecos con que mojados nuestros abrazos
O la dureza de la niebla
Huyéndonos como mejillas arrumbadas.
Puede que sea la ultima estocada destas
Sonrisas
Sin perfume
La temible humosa piedad que nadie justifica;
Puede que sea el tiempo
O la fiebre
O la espesa desesperanza que ocultamos con inocencia:
La partida ha concluído
El resto es sólo un círculo
Que no alcanzamos a comprender.