Como Nacimos – Editorial Colectiva

El Boletín Raíces Humanas abrió sus ojos en el pasado mes de Octubre del año 2003. Desde entonces podemos decir que contamos con un año de vida. La idea era que este periódico fuera una pila de energía que despertara el interés en las personas por nuestra gran riqueza cultural y entregara información útil para aquellos que están interesados en la actividad social. Se invitó a participar de este espacio a escritores y gráficos, a través de afiches colocados en algunos puntos centrales de Santiago, quienes quisieran contribuir con sus conocimientos y sus habilidades en este proyecto voluntario. Desde entonces han llamado y participado muchas personas que con el tiempo han hecho suya esta iniciativa y la llevan adelante con mucho cariño y entusiasmo.
MARIANA.

Iba caminando tranquilamente por la calle, pensando como podía expresarme libremente, y vi un cartel que decía “Exprésate”, pensé ese es mi lugar…
Así es como conocí el Boletín “Raíces Humanas”, un lugar donde cada cual dice lo que piensa y sin tener el temor de ser juzgado.
CAROLINA.

Hablé con la jefa y me dijo que fuera a tal parte.
Y fui.
Yo le advertí que era “versátil”.
Lo que no alcancé a advertir de tanto en tanto quedó al descubierto
eso ya hace un fugaz año.
Y poco a poco se incorporaron los personajes…
PABLO RAMÍREZ

“…Podríamos decir que la política a dejado los escaños y las butacas del congreso, para trasladarse a “nuestras expresiones artísticas” que son parte de nuestra identidad, ya sea nacional para unos o latinoamericana para otros. Por consiguiente, no se puede cerrar los ojos y seguir creyendo que nuestra única oportunidad de convertirnos en políticos o actores principales en la lucha por el poder, son las elecciones, porque se nos han abierto las puertas para que nos introduzcamos en las dinámicas desicionales conformando nuevos códigos de participación y convertirnos en políticos sin la necesidad de pertenecer a un partido político, a alguna elite de poder, sino basta que queramos conocer y pertenecer a nuestro sistema social y sobre todo al sistema político…”
LUIS TRIGO

A mí me trajo la fotografía una mañana
frutal sentado bajo tierra

Emilio se llama como mi muerto
Soy lo que soy, le dije
Y me regaló un pasaje disfrazado en siete dígitos

Le vendí a Emilio una foto una fotografía donde
estaba su amante esa es la verdad

Momento frágil
Cachureos paño yo sin dinero
Solitarios
Un poeta y él fruta

Todos desaparecieron del planeta esa mañana
Cerca de mi barrio antiguo cuando me
mostraron el camino para descubrir que los humanos también tienen raíces

Acá estoy fotografía gracias
Acá estoy a la palabra gracias
AMARO DÍAZ

Para mala raja mía, el despertador no se equivocó. Eran las siete, de una mañana caliente y luminosa de abril. Eché de menos las sombras heladitas de los antiguos otoños. Me puse el pijama para no llegar en bolas al baño. Che. Sentí estar repitiendo el rito trabajólico de mi padre. Sentado sobre el water y confundido por los sueños de aquella noche, bendecí la fresca ducha que tantos muertos ha levantado. Alcancé a despedirme de mi vieja mientras cerraba la puerta. Dominado por el miedo, al interior de mi cabeza, circulaban los inefables fantasmas premonitorios: el de un trabajo donde me sentía forastero, anónimo y enclaustrado. Como si mis pies se me hicieran polvo del terror a equivocarme. Donde estaba empecinado en ser buen samaritano y silencioso, para no despertar al gigante que me miraba. Herido de guerra y sangrante, como todas las mañanas, me sentí desfallecer. Ya no soportaba más. Quería pegar un grito y deshacerme en mi aldea solitaria. La oficina estaba llena de personas, pero no había nadie. Revisé mi agenda. Los clientes, los llamados y una tal eñora Mariana del 6711137. Recordé la plaza, los juegos, la intimidad y el diálogo. Una primera señora me pasó un boletín. Una segunda señora me contestó ¿Cómo esta usted? Estoy muy interesado en participar del proyecto. Nos vemos en el Naitun. Nos vemos.
EMETERIO.

Chato de trabajar como telefonista con un sueldo nefasto, me dice una colega muy coqueta que me quiere entregar algo, cuando en eso, me pasa un boletín cultural, era sencillo pero muy interesante. Sin importarme mucho a los clientes a los cuales atendía, leo completo “Raíces Humanas” (nombre del boletín); mis supervisores se dan cuenta de que no laburo como debiera y se pasean por detrás presionando sicológicamente. Pero estaba leyendo atentamente y más encima veo la invitación para participar.
Llamo de inmediato y hablo con la editora, que me invita a una reunión con los escritores del boletín. A los días después “me salí” del trabajo donde estaba.
OSCAR VERA.

Si todas las personas de una comunidad fueran de una opinión con excepción de una de ellas, sería una gran injusticia que se le impidiese su manifestación, así mismo, como si Ella intentara impedir la opinión de los demás.
Es mayor el mal que consiste en la prohibición y la condena de las diferentes expresiones, que el supuesto peligro que su tolerancia entraña.
Pues sucede que estando en el: “Taller Sol”, me encontré un día con el boletín y fue leerlo y darme cuenta de que detrás se encontraba un grupo de libres e interesantes seres humanos, dispuestos a escuchar y a recibir aportes, así fue que entonces me animé a colaborar en el sentido de ir creando realmente desde una base, en alto grado exenta de prejuicio.
La imagen más certera de lo que somos la dan nuestros amigos, tales ellos, así nosotros.
Del mismo modo es también nuestra biblioteca un buen marcador de nuestra condición. Claro que en el primer caso, es una señal mucho más actual, ya que si la amistad no la cultivamos, en poco tiempo deja de ser, diferente de los libros que si no consideramos retirarlos o leerlos, pueden permanecer largo tiempo dormidos en su lugar.
Y con respecto a la creación artística, parte importante del material del boletín, considero digno de notar que la obra más reveladora del artista es su propia vida, lo que logra hacer de sí y de los otros, en estrecha relación con su objeto artístico.
Arte que como tal tiene un toque de locura, de una extremadamente lúcida locura, la cual es exceso, tempestad, desbordamiento. Pero para que estas energías sean fecundas es necesario poseer algún sentido de autocontrol, hasta ser capaces de hacerse pasar por cuerdo cuando sea adecuado.
La perfección no está sólo en el resultado de las grandes obras maestras, sino en laúnica e individual expresión de cada ser.
Sin que el cuidado por la forma ponga en peligro el contenido, o que a causa de mucho contenido se pierda la forma.
El equilibrio es a veces ventolera y otras, calma de mar. Es decir, movimiento, y en ese movimiento nos hacemos.
RENE C.