Colores y Sombras, La vida multicultural en Australia

Desde Australia por: Maria Röckmann

australia En la cubierta del barco se han agrupado unos pasajeros para disfrutar de la estela del aire, refrescante y benéfica en un día tan caluroso como hoy. Sobre todo para las chicas que están al frente, parece: Llevan ropa larga, abrigos de jeans y pañuelos en el pelo. Están vestidas de una manera tradicional, creo, pero al mismo tiempo es moderna su ropa. Al lado de las chicas están dos damas de media edad que se ven muy diferentes de ellas: Están vestidas de ropa leve y elegante y muestran su piel bronceada por el sol y su pelo rubio tomado con pinzas. Detrás de ellas esta sentada una pareja joven. Los dos se complementan perfectamente por su aspecto físico: Ella baja, con el pelo negro, ojos de almendras que son típicos en los países de Asia. El alto, con el pelo rubio – quizás viene de algún país europeo. Están en su camino a la Universidad en Ferry, como yo. Ya no me sorprendo de ver a tantas personas de diferentes países al mismo tiempo. Es tan normal para mí salir por la noche con cinco amigos que vienen de cuatro continentes distintos, tan normal escuchar diferentes idiomas cada vez que ando en bus: castellano a veces, francés, alemán, y otros que no entiendo, japonés quizás, hindu, árabe… e ingles por supuesto – en varios acentos. Ya me he acostumbrado durante los siete meses que vivo acá en Brisbane, la tercera ciudad más grande en Australia, en el este del país. Australia es un país de muchos colores, y aunque ya estoy un poco acostumbrada, todavía me parece muy interesante y apasionante. Casi un cuarto de los veinte millones de australianos nació en el extranjero y si le preguntas al resto de donde vienen, muchas veces dicen algo como: “Nació acá, pero mi madre es inglesa”, “Mi papá es griego, mi mamá es polaca”. Más del 40 por ciento de los australianos tienen por lo menos a un padre que nació en ultramar. El grupo más grande de los inmigrantes son británicos, en segundo lugar están los neozelandeses y luego muchos otros inmigrantes vienen de China, Vietnam, India, y de otros países de todo el mundo. Sólo el 2,2 por ciento son indígenas; es decir Aborígenes y Torres Strait Islanders. Ellos han vivido en Australia durante miles de años – los Aborígenes por todo el continente y los Torres Strait Islander en unas islas entre Australia y Papúa Nueva Guinea. Todos ellos, al parecer, viven tranquilamente en un país muy tolerante, llevan su ropa tradicional, hablan en su idioma con sus amigos, comen sus plantas nacionales y nadie se ofende. Pero ese es solo un lado de la moneda, ya que este país de colores también tiene sus sombras. Para la mayoría de sus residentes, Australia es un país tolerante, Eva Sallis de la organización Australians Against Racism (Australianos Contra el Racismo) dice: La violencia por motivos racistas no es muy común” y agrega, “pero hay racismo latente a muchos grupos”; sobre todo a los Aborígenes y segundo a los refugiados. La situación se ha empeorado, dice: “El racismo ha sido popularizado por varios debates políticos y es expresado con mas libertad.” En cambio, James Jupp del Centre for Immigracion and Multicultural Studies (Centro de Inmigración e Estudios Multiculturales) dice que hay más tolerancia en Australia que hace 50 años, pero conviene con la Sra. Sallis en otro punto: “En Australia no hay oportunidades iguales para todos”. De nuevo son los pueblos indígenas los excluidos, viven en condiciones de salud y de educación peores que el los demás. Según el anuario 2007 Year Book Australia, su esperanza de vida es 18 años menor al promedio y “muy pocos entran en los mejores trabajos”, dice el Sr. Jupp. Esta puede ser la razón porque siempre veo gente de todo el mundo en el camino a la universidad – pero pocas veces a gente indígena.

TRES CHILENOS “DOWN UNDER”

El océano mas grande del mundo, el pacifico, los separa de su país de origen en este momento. Esto tienen en común los tres jóvenes chilenos Victoria Madrid, Bianca Hassler y Mario Osorio, fuera de esto, tienen historias diferentes que contar. Nacieron en Santiago y ahora viven en Brisbane, Australia, pero mientras que Victoria y Bianca recién han llegado (y solamente se quedarán por medio año) Mario ha vivido en Australia casi toda su vida, así cuando las chicas están experimentando la cultura australiana desde una perspectiva chilena, para Mario fue al revés. El conoció mejor a los chilenos cuando visitó el país por primera vez en 1998. “No he estado mucho tiempo en Australia para poder calificar al país de una manera justa y clara, pero sí me ha costado acostumbrarme a la forma de vida”, dice Victoria (24) Ella y Bianca (26) se despidieron de sus familias y amigos en Santiago en enero para hacer un intercambio con la Universidad de Queensland y en los dos meses que las estudiantes de Ecoturismo llevan por acá, se han dado cuenta de hay algunas cosas que funcionan distinto en Australia. Lo que les gusta mucho es que los australianos son amables y muy atentos, “Es impresionante como se pueden desviar completamente de su camino para darte la dirección correcta”, dice Victoria. Pero también hay cosas a las que se ha tenido que acostumbrar: “Los australianos tienen reglas claras y horas establecidas que no muchos están dispuestos a romper”, dice, “hecho completamente entendible y racional, pero a mi me ha costado adaptarme a esta estructura, como toda buena chilena.” Además, Victoria se dio cuenta de que el tiempo es muy importante para los australianos: Cuando estás conversando en Chile, en cambio, “el tiempo se desvanece, porque te das un espacio para hacer amigos”, dice. “También son diferentes los horarios” comenta Bianca. Le gusta que se salga mas temprano por la noche en Australia, pero no comparte la idea de que se cierren las tiendas tan temprano, a las cinco o a las seis. La forma de comunicarse con los demás es diferente en Australia, comentan Bianca y Victoria. “En Chile, la gente es más calurosa”, dice Bianca. “Darse el tiempo para hacer amigos”, dice Victoria. Pero si ha conocido gente de muchos países diferentes, cosa que le parece muy bien: “La percepción acerca del mundo y las cosmovisiones se abren completamente, rompiendo con la burbuja cultural con que crecimos”, dice. Mario (27) he observado lo mismo: “Australia es un país mucho más multicultural que Chile” dice. La familia del diseñador gráfico se fue de su patria por razones políticas cuando Mario tenía cinco años. Cuando se acabó la dictadura de Pinochet ya se habían instalado en Brisbane y se quedaron. Les gusta vivir en Australia dice, pero “Chile todavía está en nuestros corazones” A él le han gustado mucho sus dos viajes a Santiago en 1998 y 2000. La primera vez, se quedó por tres meses y era una experiencia impactante cuenta: “¡Más que 100 personas vinieron a vernos! familia, vecinos, etc!” En Australia no tenía más familia que a sus padres y sus dos hermanas, pero en Chile de pronto tenía tías, tíos y primos. Como Victoria y Bianca, Mario dice que ha observado diferencias culturales entre Chile y Australia. Los chilenos son buenos para hacer bromas, dice. En todas las situaciones, aunque se sientan mal, podían encontrar humor, dice: “Siempre hay tiempo para reírse.” Además, observó que la gente joven está muy informada de la política, dice, y que tiene unas opciones muy fuertes. Habían tres temas de los que mejor no se hablaba, dice con una risa: “la religión, la política y el fútbol.”